La ola polar se siente con fuerza en el Chaco y en gran parte del país. En ese marco, crece exponencialmente el uso de equipos de calefacción, disparando la demanda energética. Ante ello, desde SECHEEP informan y recomiendan cuáles son los aparatos más eficientes para calentar hogares sin que se dispare el consumo en los hogares chaqueños.
Cuando el frío se introduce en casas, oficinas u otros ambientes cerrados, la primera reacción suele ser prender un artefacto de calefacción que puede ser: aire acondicionado, caloventor, estufa eléctrica o radiador. “Pero no todos los aparatos consumen lo mismo ni sirven para los mismos ambientes”, señaló el presidente de Secheep, José Bistoletti.
Siguiendo información brindada por el Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE), los equipos de aire acondicionado (especialmente los de tecnología inverter), aparecen entre las opciones eléctricas más eficientes frente a otras más populares como caloventores, estufas, radiadores y paneles (o vitroconvectores).
Los aires con tecnología inverter permiten sostener el calor sin tantos picos de consumo y con un uso de la energía más dosificado. La diferencia está en el funcionamiento del compresor, que regula su velocidad según la temperatura del ambiente.
Es por eso que, a la hora de elegir, los equipos de aire acondicionado, especialmente los modelos inverter, consumen menos energía que caloventores, estufas eléctricas, radiadores y vitroconvectores, también conocidos como paneles eléctricos de calefacción.
Si bien es cierto que los equipos inverter suelen tener un precio inicial más alto, según los registros del ENRE, el ahorro posterior puede compensar esa diferencia con el paso del tiempo.
Asimismo, se recomienda prestar atención a las etiquetas de eficiencia energética antes de comprar un electrodoméstico. En esa línea, los artefactos con letra A son los que presentan mejor rendimiento energético.
La diferencia en el consumo
De acuerdo al cuadro de cálculo de consumo del ENRE, un aire acondicionado frío-calor de 2200 frigorías puede consumir cerca de 87,30 kWh por mes si se usa cinco horas diarias, todos los días.
En cambio, un caloventor, una estufa halógena o un radiador eléctrico superan los 144 kWh mensuales bajo el mismo criterio de uso. El vitroconvector (o panel) es que queda más cerca del aire acondicionado, con 98,10 kWh mensuales.
Del caloventor es importante que: calienta rápido y suele ser más barato al momento de comprarlo. Aparece como una solución práctica para baños, dormitorios chicos o espacios de uso breve. El problema radica en que el consumo eléctrico de este artefacto es muy alto si permanece encendido durante muchas horas, especialmente en ambientes grandes.
Algo similar ocurre con algunas estufas eléctricas y radiadores. Pueden resolver una urgencia, pero no siempre son la mejor alternativa para un uso prolongado. Por eso, antes de elegir un artefacto, conviene mirar la etiqueta de eficiencia energética, calcular cuántas horas se lo va a usar y pensar el tamaño real del ambiente.
Otras sugerencias
La elección de un artefacto de calefacción es relevante, pero no alcanza si la casa u oficina se pierde calor en diferentes formas: filtraciones con ventanas, puertas sin burletes, persianas abiertas de noche o vidrios sin protección pueden obligar a usar más energía para lograr la misma temperatura.
En ese punto, pequeñas mejoras pueden hacer una diferencia: colocar burletes, usar cortinas más gruesas, cerrar persianas cuando baja el sol y sumar alfombras en pisos fríos.
